classic_watches_pearlmaster_video_cover_0001_1920x1080.mp4

Pearlmaster

La perla en la colección Oyster

El Oyster Perpetual Pearlmaster ocupa un lugar especial en la colección Oyster como la joya de relojería que refleja la elegancia y el refinamiento. Con metales y piedras preciosos, representa la cima de la excelencia.

Diseño

Los diamantes
más
bellos
del mundo

Encanto y embrujo

El Rolex Pearlmaster está diseñado con líneas suaves y se caracteriza por sus exquisitas esferas adornadas con engastes de diamantes, zafiros o rubíes.

Las versiones del Pearlmaster están disponibles solo en oro blanco, amarillo o Everose de 18 quilates, creado por Rolex en su propia fundición.

Los diamantes que adornan el Pearlmaster se seleccionan siguiendo criterios muy estrictos y se engastan de acuerdo con las normas del arte joyero para garantizar el brillo más intenso. Rolex dispone a tal efecto de su propio laboratorio de gemología, en el que especialistas experimentados se aseguran de la calidad de las piedras preciosas.

classic_watches_pearlmaster_the_rolex_way_0001.mp4

Características

La unión
de la elegancia
con la excelencia
técnica

El brazalete Pearlmaster
Perfilado con sus eslabones macizos en oro de 18 quilates, el brazalete Pearlmaster confiere al reloj un añadido de prestancia y confort para el usuario. Está provisto de un cierre invisible Crownclasp tan elegante como funcional.

En algunas versiones, los eslabones intermedios en oro blanco de 18 quilates están engastados de diamantes perfectamente resaltados. Este magnífico engastado, que recuerda sutilmente al del bisel y la esfera, completa una auténtica joya relojera.

Creación de esferas
Es un verdadero «métier d’art». Además de Rolex, muy pocas casas relojeras reúnen bajo su propio techo todos los aspectos de la creación de las esferas.

Nácar, oro, meteorito y diamantes son solamente algunos de los exclusivos materiales empleados para garantizar la belleza y el carácter individual de cada esfera Rolex. Algunas son embellecidas con un sutil acabado sol o pulidas con chorro de arena, mientras que otras son hermosamente lacadas.

Los motivos en relieve se logran mediante mecanizado o electroformado.
Los índices en aplique —de números engastados, luminiscentes, árabes o romanos— son siempre de oro de 18 quilates y fijados manualmente.

El toque final es el más significativo de todos: la aplicación de la corona Rolex. La elegancia del Oyster Perpetual Pearlmaster no debe hacer que se olviden sus cualidades relojeras, que son las propias de cualquier Rolex.

Su caja Oyster, que garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros, es un ejemplo de robustez, proporciones y elegancia. Su característica carrura está tallada en un bloque macizo de oro Everose de 18 quilates que se cuela en la propia fundición de Rolex.

Su fondo acanalado está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial que permite que únicamente los relojeros de Rolex accedan al movimiento.

La corona, provista de un sistema de doble hermeticidad Twinlock, se enrosca sólidamente a la caja. En cuanto al cristal, coronado con una lente Cyclops en la posición de las 3 h para una mejor lectura de la fecha, está fabricado en zafiro prácticamente imposible de rayar. Totalmente hermética, la caja Oyster del Pearlmaster protege de forma óptima el movimiento de alta precisión que alberga en su interior.

El Oyster Perpetual Pearlmaster ha destacado desde su lanzamiento en 1992, siendo el ejemplo de un delicado equilibro de elegancia y estilo, gracias a sus elegantes líneas y materiales preciosos.

Engastado de diamantes, rubíes, zafiros o esmeraldas, es una nueva interpretación femenina del emblemático Rolex Datejust.

Pruebe

el Pearlmaster

en boutique

No hay nada que supere el poder experimentar de primera mano los minuciosos detalles, el peso equilibrado, la comodidad o simplemente la sensación de llevar un reloj Rolex.

Ver todos los distribuidores
No Authorized Retailers were found in your Location

Configure su
Pearlmaster

También puede interesarle...

Perpetual

«Perpetual» es mucho más que un nombre en la esfera, es la esencia misma de todo lo que hacemos.